Qué es un instalador de gas autorizado por Industria y por qué es obligatorio
¿Qué es un instalador de gas autorizado por Industria y por qué es obligatorio? Te explicamos cuándo lo exige la normativa y por qué es clave para tu seguridad en Madrid.


Instalador de gas autorizado: qué exige Industria y cuándo es obligatorio contratarlo
Cuando hablamos de gas (natural o GLP), hablamos de una instalación con riesgo potencial: fugas, combustión deficiente, intoxicación por CO, explosiones… Por eso en España no vale “cualquiera que sepa”: la normativa exige que determinadas actuaciones las realice un instalador de gas habilitado/registrado y que, además, se emita la documentación oficial que acredita que la instalación cumple los requisitos de seguridad.
Qué significa “autorizado por Industria”
En el uso habitual, “autorizado por Industria” se refiere a un profesional o empresa habilitada para trabajar en instalaciones de gas conforme al Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos (aprobado por el Real Decreto 919/2006) y sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC-ICG), donde se regula, entre otras cosas, la figura de los instaladores y empresas instaladoras de gas.
En la práctica, implica que:
El instalador/empresa cumple requisitos de cualificación (formación/competencia) y, según proceda, otros requisitos administrativos vinculados a la actividad.
Está inscrito/registrado ante el órgano competente en materia de industria de su comunidad autónoma (por ejemplo, en Comunidad de Madrid existen buscadores y consultas de empresas habilitadas).
Puede certificar trabajos cuando procede, emitiendo documentación como el Certificado de Instalación de Gas (CIG) (el famoso “boletín de gas”), que es clave para legalizar una instalación, dar de alta suministro o acreditar una modificación.
Ojo: según la actuación, puede intervenir un instalador, una empresa instaladora habilitada y/o la distribuidora. Lo importante es que el trabajo y la documentación estén firmados por quien está habilitado para ello.
Qué hace exactamente un instalador de gas autorizado
Aunque el alcance puede variar según la habilitación/categoría y el tipo de instalación, normalmente un instalador autorizado puede encargarse de:
Instalación, modificación o ampliación de instalaciones receptoras de gas (viviendas, locales, comunidades).
Pruebas de estanqueidad y seguridad y comprobaciones reglamentarias (para verificar que no hay fugas y que todo funciona dentro de los parámetros exigidos).
Emisión y registro del Certificado de Instalación de Gas (CIG / boletín) cuando corresponde, y tramitación/registro ante industria en los casos exigibles.
En determinados casos, puesta en marcha y trabajos relacionados con aparatos y su adecuación, cuando aplica y con la formación/acreditación necesaria.
Cuándo es obligatorio contratar a un instalador de gas autorizado
En general, es obligatorio (o altamente probable que lo exijan) cuando se necesita garantía técnica + documentación oficial. Algunos escenarios habituales:
Alta de suministro en una vivienda/local sin suministro activo o con instalación nueva.
Instalación nueva de gas (obra nueva, cambio de energía, nueva acometida/receptora).
Modificación o ampliación: mover contadores, cambiar trazado de tuberías, añadir puntos de consumo, reformas de cocina/galería donde va la caldera, etc.
Cambio relevante de aparatos que requiera adaptación o comprobaciones específicas (según el caso).
Regularización/legalización de una instalación: cuando faltan certificados, hay dudas sobre la conformidad o se pide documentación para trámites.
La clave: si la distribuidora/administración te pide CIG/boletín o documentación técnica, eso pasa por un instalador/empresa habilitada.
Por qué es obligatorio (y por qué te conviene)
1) Seguridad real, no “por papeleo”
Un instalador habilitado aplica procedimientos y verificaciones exigidos por normativa para minimizar riesgos: estanqueidad, ventilación/evacuación cuando aplica, compatibilidad de materiales, etc.
2) Porque el gas se “legaliza” con un certificado oficial
El Certificado de Instalación de Gas (CIG) no es un documento decorativo: es lo que acredita que la instalación cumple y permite avanzar con trámites (alta, cambios, regularización, etc.). Y debe emitirlo un técnico/empresa habilitada.
3) Responsabilidad y trazabilidad (y menos problemas con seguros)
Cuando hay un profesional habilitado y documentación, existe trazabilidad de lo realizado. En siniestros o incidencias, contar con trabajos certificados puede ser decisivo para evitar conflictos con aseguradoras y responsabilidades.
4) Te pueden bloquear el alta o exigir subsanaciones
Si el trabajo no está hecho por quien corresponde o el certificado no es válido/registrado, es habitual que te pidan correcciones o directamente no tramiten el alta hasta que se cumpla el procedimiento.
5) Evitas sanciones y chapuzas peligrosas
Manipular una instalación de gas sin habilitación (o “arreglos” sin control) no solo es peligroso: puede derivar en responsabilidades y problemas administrativos si hay inspecciones o incidencias.
Cómo comprobar si un instalador está habilitado en Madrid
Sin complicarte, tienes varias formas:
Consultar el buscador de empresas instaladoras y mantenedoras de la Comunidad de Madrid.
Usar la consulta de empresas autorizadas/habilitadas (REMP) de la Comunidad de Madrid, donde se puede verificar el registro/habilitación.
Verificar si la empresa aparece en el Registro Integrado Industrial (sección correspondiente), que se menciona como referencia para consultar habilitaciones.
Y en visita:
Pide identificación profesional y datos de la empresa.
Solicita que te indiquen qué documentación te entregarán al finalizar (CIG/boletín si procede).
Segon Sat en Madrid: cómo te puede ayudar
Si necesitas un instalador de gas autorizado en Madrid, Segon Sat puede ayudarte en trabajos como:
Instalaciones nuevas, reformas y ampliaciones.
Puesta a punto y comprobaciones de seguridad.
Emisión del boletín/CIG cuando sea necesario para alta, legalización o modificaciones.

